🔵 El Día Mundial del Chicle se celebra este 13 de enero y acá te contamos que, según nuevos estudios, la goma de mascar se ha convertido en un compañero habitual de la rutina diaria, sobre todo entre jóvenes que buscan una pausa rápida durante el día.
Masticar chicle ya no es solo una costumbre para mejorar el aliento. Ahora representa una acción sencilla que ayuda a despejar la mente y a cambiar el ritmo del día, aunque sea por unos minutos: una pausa corta en medio del tráfico, el trabajo, el estudio o una jornada larga.
De acuerdo con un reciente estudio de Kantar, el consumidor peruano ha cambiado la manera de percibir el chicle: ya no lo consume solo para el aliento, sino también para concentrarse, relajarse o acompañar distintos momentos del día. Por eso, el chicle se ha ido ganando un lugar fijo en bolsillos, mochilas y escritorios de quienes lo consumen.
Si antes la menta era la favorita, hoy el gusto del consumidor se ha ampliado. Cada vez más peruanos entre los 25 y 35 años prefieren sabores frutales más intensos, distintos y con mayor impacto. “Esta tendencia ha empujado a la industria a ofrecer más opciones y variedad. El chicle se ha convertido en una forma sencilla de romper la rutina, cambiar el ánimo o tomarse un respiro durante el día”, explica Stefany Duque, líder de marketing de la categoría de Gomas de Mascar y Dulces de Mondelēz International.
Según Euromonitor International 2025, las ventas de chicle en Latinoamérica alcanzarían cerca de los US$ 3400 millones. Esta cifra nos muestra que este producto sigue muy presente en la vida diaria de las personas, pues está ligado a una idea clara: disfrutar el sabor y la sensación desde el primer momento.
De acuerdo con Euromonitor International, el chicle de uso diario, el cual la gente mastica para refrescarse, concentrarse o simplemente pasar el rato, es el que más se consume en la región, muy por encima del chicle inflable. Además, el chicle sigue comprándose, en su mayoría en bodegas, quioscos y tiendas cercanas. Esto refuerza su carácter cotidiano: un producto fácil de encontrar, accesible y pensado para el momento.
“Aunque las marcas más conocidas mantienen una fuerte presencia en la mente del consumidor, el reto está en mantener la conexión con los consumidores desde lo cultural y sus intereses profundos. Hoy la elección pasa por el sabor, la duración como parte de la experiencia, crocante o suave y con diferentes opciones de portafolio como tamaños y cantidad para elegir”, señala Duque.
Así, este 13 de enero, en el Día Mundial del Chicle, la goma de mascar confirma su vigencia. No como una moda pasajera, sino como un hábito sencillo que acompaña a los peruanos en su día a día, refrescando no solo el aliento, sino también los diferentes momentos del día.















