Un total de 258,550 viviendas ubicadas en zonas con riesgo elevado de inundaciones y 141,101 viviendas en áreas con riesgo elevado de movimientos de masa se encuentran expuestas en Arequipa ante las lluvias previstas entre enero y marzo de 2026, según estimaciones del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred), analizadas por ComexPerú.
En términos poblacionales, las estimaciones oficiales indican que 665,938 personas estarían expuestas a inundaciones y 223,873 personas a movimientos de masa (como huaicos y deslizamientos), considerando centros poblados clasificados con niveles alto o muy alto de peligrosidad.
En este contexto, “aunque no se anticipan condiciones climáticas extraordinarias, la magnitud de viviendas y personas en riesgo en regiones como Arequipa confirma la necesidad de mantener una planificación rigurosa y de reforzar las medidas de reducción de vulnerabilidad, especialmente en zonas con alta exposición a inundaciones y movimientos de masa”, señaló Daniel Najarro, analista senior de estudios económicos de ComexPerú.
Ejecución presupuestal del Programa 0068 en 2025
Según información del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), analizada por ComexPerú, en 2025 Arequipa contó con un presupuesto de aproximadamente S/ 167 millones para el Programa Presupuestal 0068 “Reducción de la vulnerabilidad y atención de emergencias por desastres”. Al cierre del ejercicio, se ejecutaron alrededor de S/ 122 millones, lo que representa el 73.3% del total asignado.
La mayor parte de estos recursos fue gestionada por los gobiernos subnacionales. En 2025, el Gobierno Regional y los gobiernos locales de Arequipa concentraron cerca de S/ 131 millones, equivalentes al 78.7% del presupuesto regional del programa. Este nivel de gobierno ejecutó aproximadamente S/ 88 millones, lo que supone una ejecución del 67.3% de los recursos a su cargo.
Del monto efectivamente ejecutado por los gobiernos subnacionales, cerca de S/ 24 millones (equivalentes al 26.6% de cada sol ejecutado) se destinaron a inversión en obras de prevención, mientras que el resto correspondió a gasto corriente vinculado a acciones de gestión y atención de emergencias, de acuerdo con la clasificación presupuestal del programa.















