La ciencia y la ingeniería son espacios donde cada vez más mujeres peruanas impulsan soluciones innovadoras y lideran proyectos de alto impacto. En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se conmemora cada 11 de febrero, tres historias de mujeres en ingeniería y tecnología demuestran cómo el talento femenino está reinventando la ingeniería y transformando al país.
Investigación y liderazgo
Ruth Manzanares es ingeniera mecánica, investigadora, docente, inventora, jefa de Investigación en la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC) y actual Presidenta del Comité Pro Mujer en Ciencia, Tecnología e Innovación de Concytec. Para ella, la vocación por la ingeniería nació de la curiosidad que tenía desde niña por entender cómo funcionan las cosas. “Uno descubre lo que realmente le apasiona cuando no solo aprende, sino cuando construye, crea y mejora lo que nos rodea”, afirma la investigadora. Su trayectoria incluye más de 110 patentes de inventos presentados y reconocimientos obtenidos en competencias internacionales como KIWIE en Corea del Sur, iCAN en Canadá y el NASA Human Exploration Rover Challenge en Estados Unidos.
Ella señala que, si bien se le está dando mayor visibilidad a mujeres en ciencia y tecnología, uno de los mayores desafíos es la persistencia de barreras estructurales importantes como la subrepresentación en cargos de decisión, la sobrecarga laboral no reconocida y los sesgos implícitos que siguen afectando la evaluación del liderazgo femenino. “El desafío actual no es solo que más mujeres ingresen a estas áreas, sino que puedan permanecer, crecer y liderar en igualdad de condiciones, pero en base a sus propios méritos y no a solo cubrir una cuota”, señala Manzanares.
Rompiendo estereotipos
Desde el sector industrial, Rosario Quispe, ingeniera mecatrónica egresada de UTEC, recuerda que su decisión de estudiar esta carrera se reforzó al ver a una mujer liderando una obra en un entorno mayoritariamente masculino. “Ahí entendí que yo también podía ocupar esos espacios”, señala. Ella eligió Mecatrónica por su enfoque multidisciplinario, base que hoy le permite trabajar en proyectos vinculados a ciencia de datos e inteligencia artificial.
Además de su rol profesional, Rosario desarrolla proyectos personales de visión computacional y participa como mentora y voluntaria educativa. Para ella, el principal reto sigue siendo romper los sesgos que alejan a niñas y adolescentes de las carreras STEM. “La meta no es solo que más mujeres estudien estas carreras, sino que puedan elegirlas libremente, sin prejuicios”, afirma.
Nueva generación
Otro ejemplo desde las aulas universitarias es María Portales, estudiante de Ingeniería Ambiental, representa a una nueva generación que ya está creando impacto. Motivada por la problemática del plástico, fundó PLAKA, un proyecto que transforma residuos plásticos en, por ejemplo, artículos publicitarios o materiales para elaborar otros productos. El proyecto trabaja junto a recicladores en zonas de alta concentración de desechos para generar oportunidades económicas y ambientales.
“Para mí, esta fecha es reconocer que hay retos, pero también personas que confían en ti y te impulsan a seguir creciendo y abrir camino para otras jóvenes”, menciona Portales.
Las historias de Ruth, Rosario y María comparten un mensaje común: las mujeres están impulsando la ciencia y la tecnología. Más allá de estereotipos, la curiosidad, la disciplina y la constancia siguen siendo los motores para transformar y reinventar el mundo desde la ingeniería, la ciencia y la innovación.
















