El acceso al agua y desagüe en el Perú continúa siendo un desafío marcado por brechas en infraestructura y gestión. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), alrededor de 7,6 millones de personas no cuentan con sistema de alcantarillado y cerca de 3,5 millones aún no tienen acceso a agua potable por red pública, lo que evidencia limitaciones en la cobertura y distribución del recurso.
En zonas rurales, la situación es aún más crítica, donde un porcentaje significativo de la población carece de servicios básicos, reflejando que el problema está en la disponibilidad del agua y en la capacidad de llevarla de manera segura y continua a los hogares. A esto se suma el estado de las redes de desagüe y agua potable en las tuberías de distribución, muchas de las cuales presentan deterioro y pérdidas constantes, lo que obliga a realizar intervenciones frecuentes. Tradicionalmente, estos trabajos implican excavaciones extensas que generan congestión vehicular, interrupciones en el servicio y afectaciones al entorno urbano, especialmente en ciudades como Lima.
Frente a este escenario, la innovación tecnológica se posiciona como una herramienta clave para mejorar la eficiencia del sistema hídrico. Una de estas soluciones es el sistema ZinZanja, desarrollado por Pavco Wavin, que permite la rehabilitación de tuberías sin necesidad de abrir zanjas. Esta tecnología, basada en el método CIPP, consiste en la instalación de un revestimiento interno que refuerza la tubería existente, prolongando su vida útil y adaptándose a redes de agua potable, alcantarillado y drenaje pluvial. Su aplicación permite ejecutar obras de manera más rápida y con menor nivel de intervención en la vía pública.
Además, al evitar excavaciones, se reducen significativamente las molestias para la ciudadanía, como el ruido, el polvo y las interrupciones en el tránsito. Incluso, estos trabajos pueden realizarse en horarios nocturnos, minimizando el impacto en la movilidad urbana. Desde el punto de vista ambiental, este sistema puede reducir hasta en un 85% el impacto en el ecosistema urbano, al disminuir la generación de residuos y el uso de maquinaria pesada, además de contribuir a reducir emisiones asociadas a obras tradicionales.
“El uso de tecnologías como ZinZanja permite modernizar la infraestructura de manera más eficiente y sostenible, optimizando tiempos de intervención y reduciendo el impacto en las ciudades. Es una alternativa que responde a la necesidad de mejorar los sistemas sin afectar la dinámica urbana”, señaló Mauricio Agama, especialista de Pavco Wavin.
En el contexto del Mes del Agua, este tipo de soluciones cobra mayor relevancia, ya que pone en evidencia la necesidad de ampliar la cobertura y también de mejorar la gestión y mantenimiento de las redes existentes. “Apostar por innovación será clave para garantizar un acceso más eficiente, continuo y sostenible al agua en el país”, finalizó el especialista de Pavco Wavin.















