El miércoles 14 de agosto, Mons. Javier Del Río Alba presidió la solemne Misa y Te Deum por el 485° aniversario de la fundación de Arequipa en la Catedral Basílica a las 9:30 de la mañana. La celebración eucarística contó con la participación del gobernador regional Dr. Rohel Sánchez Sánchez, el alcalde provincial Ing. Víctor Hugo Rivera Chávez, el ministro de Agricultura, Ing. Ángel Manero, congresistas y otras autoridades regionales y de diferentes regiones del país, quienes se congregaron para dar gracias a Dios por la ciudad y encomendar su futuro a la protección divina.
Durante su homilía, el Arzobispo reflexionó sobre la belleza de ser cristiano, que consiste en ver realizada la voluntad de Dios en nuestras vidas y experimentar cómo nuestro ser mortal se reviste de inmortalidad. Destacó que en la medida que aceptamos la gracia de Dios, vamos experimentando que el pecado y la muerte no tienen poder sobre nosotros, mensaje de esperanza especialmente relevante en el contexto de las celebraciones del aniversario de la ciudad.
Mons. Javier elevó oraciones particulares por Arequipa, agradeciendo a Dios por el don de la fe que caracteriza a esta tierra, y pidió especialmente por los jóvenes, muchos de los cuales «andan perdidos por los ídolos de este mundo». Invocó la intercesión maternal de la Virgen de la Asunción para que anime a la ciudad en la importante misión de que Arequipa siga siendo una ciudad católica, como siempre lo ha sido desde su fundación. La celebración renovó así la consagración de la Ciudad Blanca a su Patrona celestial, cuya fiesta es el 15 de agosto, fortaleciendo la identidad católica que ha caracterizado a Arequipa a lo largo de sus 485 años de historia.



















