El sector construcción en el Perú cerró el 2025 con un crecimiento de 6,5%, uno de los desempeños más altos de los últimos años, impulsado por la recuperación de la inversión pública y privada. Sin embargo, detrás de esta cifra positiva persisten desafíos estructurales que impactan directamente en la calidad, sostenibilidad y eficiencia de las obras ejecutadas en el país. Además, existen distintos informes del sector advierten que hasta el 80% de las construcciones no prioriza materiales originales o certificados, lo que incrementa riesgos de fallas prematuras, sobrecostos por mantenimiento y menor vida útil de las edificaciones. En este contexto, el rol del ingeniero en la especificación técnica y del maestro de obra en la ejecución adecuada se vuelve determinante para garantizar estándares de calidad.
“Los números muestran que estamos creciendo como sector, pero ese crecimiento no siempre se traduce en obras bien ejecutadas y duraderas. Cuando existe una brecha entre la especificación técnica hecha por un ingeniero y la ejecución en obra realizada por el maestro de obra, el resultado puede ser fallas que se manifiestan con el tiempo en forma de filtraciones, reprocesos o necesidad de reparaciones prematuras. Además, cuando no existe articulación entre quien diseña y quien instala, los errores se trasladan al usuario final en forma de filtraciones, reparaciones tempranas o pérdidas económicas. Elevar el estándar técnico es una responsabilidad compartida”, afirmó Antonio Cotera, especialista técnico de Pavco Wavin Perú.
El especialista de Pavco Wavin identifica 6 principales factores recurrentes que vinculan directamente la calidad de una obra con la correcta articulación entre ingenieros y maestros de obra:
- Brecha entre diseño y ejecución, como especificaciones técnicas que no se interpretan o trasladan adecuadamente al campo, generando variaciones no previstas.
- Sustitución de materiales durante la ejecución sin validación técnica formal, lo que puede alterar el desempeño previsto del sistema.
- Capacitación limitada o desactualizada de maestros de obra y técnicos instaladores, particularmente frente a nuevas tecnologías y sistemas constructivos.
- Supervisión técnica insuficiente en etapas críticas de instalación, donde pequeños errores pueden escalar en costos futuros.
- Falta de protocolos rigurosos de prueba y verificación antes de la entrega de la obra, especialmente en redes hidráulicas y sistemas ocultos.
- Cultura reactiva en lugar de preventiva, donde los problemas se corrigen después de manifestarse y no se anticipan desde la planificación.
Para Pavco Wavin, el enfoque debe ser ofrecer sistemas confiables, especialmente en redes sanitarias y conducción de agua, y también fortalecer capacidades técnicas en toda la cadena productiva, desde la especificación hasta la supervisión y ejecución en obra. “En Pavco Wavin, reafirmamos nuestro compromiso con profesionales del sector mediante iniciativas de formación técnica y acompañamiento especializado, con el objetivo de contribuir a obras más seguras, eficientes y duraderas en el Perú”, finalizó.















