Mujeres en el Perú duplican el tiempo de cuidado de los hombres en los hogares y amenaza su salud mental

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🔵    Más de 2.5 millones de mujeres peruanas realizan trabajos de cuidado no remunerados, un tema que limita su desarrollo laboral.  

Más de 5 millones de peruanos se dedican al trabajo de cuidado a niños, personas con discapacidad o adultos mayores, pero son más de 3.1 millones las que realizan labores de cuidados sin recibir remuneración a cambio. De dicho número, el 86% son mujeres, una cifra que refleja la brecha económica y el peligro en la salud mental al que están propensas las mujeres.

Según datos destacados del estudio de caracterización OIT 2025, un 33% de las mujeres mayores de 18 años se dedican a tiempo completo al cuidado tanto remunerado como no remunerado; mientras que solo el 7% de los hombres se dedican a tiempo completo a este trabajo.

Esta situación expone a las mujeres a altos niveles de estrés, agotamiento y desgaste emocional. “Cuando el trabajo de cuidado recae únicamente en las mujeres, no solo se restringe su autonomía económica, sino que se instala una carga invisible y permanente que impacta directamente en su salud mental y bienestar. No se trata solo de horas invertidas, sino de una responsabilidad continua, sin pausas ni desconexión posible, que con el tiempo termina agotando tanto física como emocionalmente”, explica Andrea Álvarez Tapia, directora de la ONG Parada F. 

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT 2024), las cifras muestran una marcada brecha en el uso del tiempo: las mujeres destinan en promedio 5 horas y 7 minutos diarios al trabajo doméstico y de cuidados, más del doble que los hombres (2 horas y 9 minutos). Esta diferencia se intensifica en la primera infancia, donde la carga de cuidados puede cuadruplicarse.

ENUT también precisa que las mujeres dedican 20% de su día al trabajo no remunerado versus solo 6,6% los hombres; y solo 15,6% al trabajo en la ocupación frente a 26,3% en hombres. Cabe agregar que el 68% de las personas encuestadas por Instituto de Estudios Peruanos (2023) tienen a una persona en casa que necesita de cuidados (niños, adultos mayores o personas con alguna discapacidad).

El efecto en la salud mental

La sobrecarga de labores de cuidados profundiza las brechas de género y tiene un impacto en la salud mental, sobre todo, en las mujeres. Esta situación sostenida en el tiempo y sin redes de apoyo tiene consecuencias en la salud, específicamente en la salud mental como fatiga crónica, falta de descanso, sensación de sobreexigencia y limitada posibilidad de autocuidado.

“Cuando el cuidado no se distribuye, deja de ser solo una tarea y se convierte en una carga estructural que afecta la salud mental de las mujeres. La falta de tiempo propio, el cansancio acumulado y la responsabilidad constante generan un desgaste que muchas veces se normaliza, pero que impacta directamente en su calidad de vida”, reflexiona Álvarez, directora de Parada F.

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