Lima será escenario del diálogo regional sobre cómo se están transformando las ciudades en Latinoamérica

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Una ciudad no se construye de una sola vez. Sus calles, edificios, barrios, espacios públicos y paisajes acumulan decisiones, conflictos, formas de habitar y distintas maneras de entender el territorio. En América Latina, esas capas se superponen de manera particularmente visible: lo prehispánico convive con la herencia colonial; los proyectos de modernización, con la autoconstrucción, y los nuevos desarrollos urbanos, con estructuras que permanecen desde hace décadas.

Lima es un ejemplo de esa ciudad construida por capas. Su condición de antigua ciudad virreinal, capital republicana, metrópolis migrante y ciudad en permanente expansión permite observar cómo distintos momentos históricos continúan presentes en el territorio contemporáneo. Leer esas huellas puede ayudar a entender no solo cómo se llegó a la ciudad actual, sino también los desafíos que plantea su futuro.

Desde esta perspectiva, el Seminario de Arquitectura Latinoamericana (SAL) regresa a Lima después de 27 años. Su edición XIX se desarrollará del 5 al 9 de octubre en la Universidad de Lima, y reunirá a arquitectos, académicos e investigadores de distintos países de la región para discutir cómo leer lo construido y qué puede revelar esa lectura sobre las ciudades latinoamericanas.

Bajo el lema “La ciudad y el territorio como texto. Leer en lo construido para pensar en Latinoamérica”, el encuentro plantea que edificios, calles, plazas, infraestructuras y paisajes pueden ser entendidos como huellas de procesos históricos, económicos, sociales y culturales. La ciudad deja así de ser vista como un objeto terminado y pasa a entenderse como una construcción permanente, donde cada época incorpora nuevas capas sin borrar necesariamente las anteriores.

“Leer una ciudad es también entender cómo una sociedad ha ocupado y transformado su territorio. En Lima podemos reconocer distintas formas de construir y habitar que se han ido superponiendo a lo largo del tiempo. Esa lectura permite entender mejor nuestras ciudades y las decisiones que tomamos sobre ellas”, señala Enrique Bonilla Di Tolla, decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Lima y uno de los principales impulsores del encuentro.

Lima como punto de partida para mirar la región

El programa del XIX SAL partirá de casos concretos para discutir cómo determinadas intervenciones han transformado —y, en algunos casos, fragmentado— el territorio. Entre ellos se encuentra la Vía Expresa de Paseo de la República, cuya construcción modificó la relación entre distintos sectores de Lima; el canal prehispánico Huatica, cuya presencia permanece bajo la trama urbana de Barrios Altos, y el río Rímac, cuya recuperación plantea nuevas formas de relación entre infraestructura, paisaje y ciudad.

Estos casos dialogarán con experiencias de otras ciudades latinoamericanas. Entre ellas, la transformación del antiguo vertedero de Moravia, en Medellín, convertido en un espacio de recuperación ambiental; propuestas de urbanismo anfibio en Iquitos, vinculadas a las condiciones particulares de la Amazonía, y estudios sobre los patrones de crecimiento de ciudades intermedias de Bolivia, Chile y Argentina.

Más que establecer modelos únicos para el desarrollo urbano, estas experiencias permiten observar cómo cada ciudad responde desde sus propias condiciones históricas y territoriales. Las soluciones que funcionan en una ciudad no necesariamente pueden trasladarse de manera directa a otra: entender el territorio en el que se interviene se vuelve parte fundamental del proyecto.

Esta perspectiva también cuestiona la idea de que cada transformación urbana comienza desde cero. Bajo la ciudad contemporánea, permanecen trazas de otros momentos: antiguos recorridos, sistemas de ocupación, infraestructuras, formas de organización barrial y prácticas sociales que continúan influyendo en la manera en que se habita el territorio.

Por ello, el SAL propone “leer” antes de intervenir. No como un ejercicio nostálgico, sino como una forma de reconocer las condiciones existentes y comprender qué elementos deben conservarse, transformarse o incorporarse a nuevos proyectos.

El XIX Seminario de Arquitectura Latinoamericana contará con conferencias, mesas de diálogo y recorridos urbanos. Entre sus principales participantes se encuentran el estudio de arquitectura Barclay&Crousse de Perú, la obra del arquitecto peruano/chileno Jorge Marsino, la arquitecta chilena Cazú Zegers, además de otros especialistas nacionales e internacionales.

Después de 27 años, el SAL vuelve a Lima con una pregunta que trasciende la arquitectura: ¿qué podemos aprender de las ciudades que hemos construido para decidir cómo seguir construyéndolas? Leer sus huellas puede ser también una manera de entender las tensiones, continuidades y posibilidades que atraviesan a las ciudades latinoamericanas.

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