🔵 En enero se intensificarán las lluvias en la sierra central y sur, y desde febrero el aumento será significativo del centro hacia el sur del país.
🔵 Cusco y Puno figuran entre las regiones más expuestas, con posibles afectaciones a viviendas, carreteras e infraestructura básica.
De acuerdo con el Centro de Monitoreo de RIMAC, para enero de 2026 se prevé una intensificación de las lluvias en la sierra central y sur, mientras que a partir de febrero el incremento de las precipitaciones sería significativo desde el centro hacia el sur del país. Regiones como Cusco y Puno se encontrarían entre las más expuestas, con potencial impacto en viviendas, vías de comunicación e infraestructura básica.
El Perú, por su diversidad geográfica y climática, está expuesto de manera recurrente a fenómenos naturales asociados a la temporada de lluvias, que suele extenderse de diciembre a abril de cada año. Durante este periodo, distintas zonas del país enfrentan un mayor riesgo de inundaciones, especialmente cuando las precipitaciones son intensas y persistentes. Los posibles efectos principales son:
- Ocurrencia de huaicos en zonas de quebradas.
- Deslizamientos y derrumbes en laderas inestables.
- Interrupción de vías de comunicación y afectación de viviendas.
- Riesgo por daños en infraestructuras cercanas a cauces y taludes.
“Cuando las lluvias se concentran por varios días, el suelo pierde capacidad de absorción, lo que eleva la probabilidad de huaicos, deslizamientos y desbordes de ríos, especialmente en zonas con pendientes pronunciadas o cercanas a quebradas”, explica Janeth Valera, Ingeniera geóloga de RIMAC.
Ante este escenario, desde el Centro de Monitoreo de la aseguradora, recomiendan a la población y a las autoridades locales anticiparse al riesgo, priorizando medidas de prevención y preparación, especialmente en comunidades en áreas vulnerables.
Recomendaciones prácticas de prevención y cuidado
- Identificar zonas de riesgo: evitar transitar o permanecer cerca de riberas de ríos, quebradas o laderas inestables durante lluvias intensas.
- Revisar el estado de viviendas: asegurar techos, canaletas y sistemas de drenaje para evitar filtraciones y acumulación de agua.
- Planificar rutas seguras: informarse sobre el estado de carreteras antes de viajar y evitar desplazamientos innecesarios en condiciones adversas.
- Seguir información oficial: atender las alertas y recomendaciones de autoridades y entidades técnicas, evitando rumores o información no verificada.
- Proteger instalaciones eléctricas y de gas: desconectarlas si existe riesgo de inundación.
‘’La prevención y la información oportuna son claves para reducir el impacto de las lluvias intensas y proteger tanto a las personas como a la infraestructura, especialmente en una temporada donde los eventos extremos pueden intensificarse’’, concluye Janeth Valera, Ingeniera geóloga de RIMAC.















