🔵 Entre finales de abril y finales de mayo se confirmaron 12 casos de sarampión en Arequipa. REDES advierte que la enfermedad, además de perjudicar la salud, puede generar costos para los hogares por ausencias laborales y gastos médicos.
De acuerdo con el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades, Arequipa acumuló 16 casos confirmados de brote de sarampión entre finales de abril y finales de mayo, convirtiéndose en la segunda región con más contagios del país después de Puno. Los casos se distribuyen en distintos grupos de edad: la mitad corresponde a niños de 0 a 11 años, mientras que el resto se registra entre adolescentes, jóvenes y adultos.
La confirmación de estos casos evidencia que, además de representar un desafío para la salud pública, la enfermedad puede generar costos para las familias. El sarampión suele manifestarse con síntomas como fiebre alta, manchas rojas en la piel, ojos enrojecidos y tos, lo que puede limitar temporalmente la capacidad de las personas para estudiar, trabajar o realizar sus actividades cotidianas.
“Cuando una persona contrae sarampión, la enfermedad puede obligarla a suspender temporalmente sus actividades laborales mientras recibe atención y se recupera. En el caso de los niños, además, un familiar suele tener que dejar de trabajar. Esta situación golpea especialmente a quienes dependen de ingresos diarios, como trabajadores independientes o informales, ya que cada día sin actividad representa una pérdida directa de ingresos”, explicó Patricio Lewis, investigador de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).
En los casos más graves, según Lewis, los costos pueden aumentar considerablemente debido a hospitalizaciones prolongadas y tratamientos especializados. La alerta se explica porque el sarampión no siempre cursa como una enfermedad leve: puede derivar en complicaciones como neumonía, encefalitis, pérdida de la audición o cuadros severos de deshidratación, que requieren una atención médica más compleja y prolongada.
Prevenir para proteger el desarrollo
Debido a que el sarampión se transmite fácilmente por el aire mediante la tos o los estornudos, mantener altas coberturas de vacunación es vital para prevenir brotes. No obstante, Arequipa registra rezagos en la aplicación de la segunda dosis de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (SPR), administrada a los 18 meses de edad.
En 2025, la cobertura alcanzó el 74% de la población objetivo, una de las más bajas del país. De acuerdo con datos del Repositorio Único Nacional de Información en Salud (Reunis), la región tenía como meta inmunizar a 16 mil 425 menores, pero solo logró aplicar poco más de 12 mil dosis.
La situación contrasta con la de otras regiones: Áncash y Huancavelica llegaron al 95%, y Lima registró una cobertura de 100%. des reemplazarlo de varias maneras más naturales:
Considerando que el sarampión puede afectar a personas de cualquier edad y propagarse con facilidad, estos niveles de inmunización son fundamentales para reducir el riesgo de transmisión de la enfermedad.
“Fortalecer las políticas de prevención y ampliar el acceso a servicios de salud son medidas vitales para reducir la incidencia de enfermedades prevenibles. Por eso, estrategias como la vacunación, la vigilancia epidemiológica y la atención oportuna permiten disminuir riesgos para la población y evitar mayores costos sociales y económicos. Avanzar en estas acciones contribuye a proteger la salud de las personas y a generar mejores condiciones para su desarrollo”, concluyó Lewis.















