🔵 La gestión de contratistas, el trabajo en altura y la actualización de protocolos son algunos de los principales retos para sectores de alta exposición.
A nivel nacional, la seguridad y salud en el trabajo mantiene retos importantes. Durante el 2025, el Perú registró 44,602 accidentes de trabajo, incidentes peligrosos y enfermedades ocupacionales, frente a los 38,900 reportados en 2024, lo que representa un incremento de 14.7 %, según el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo.
En este contexto, Arequipa presenta una realidad que requiere especial atención. Hasta marzo de 2026, la región registró 1,379 accidentes laborales formales y 8 trabajadores fallecidos, de acuerdo con la Gerencia Regional de Trabajo y el CORSSAT. Cerca del 50 % de estos casos se concentra en minería y construcción, actividades clave para la economía regional y con alta exposición a riesgos operativos.
“Hoy el principal desafío no es solo contar con protocolos, sino lograr que la prevención forme parte de la cultura diaria en las operaciones. En sectores como minería y construcción, donde los riesgos son permanentes, es clave fortalecer la capacitación continua, identificar puntos críticos y anticiparse a los incidentes antes de que ocurran”, señaló Víctor Lavalle, Gerente Adjunto de Riesgos Laborales y Prevención de La Positiva Seguros.
Según el especialista, uno de los principales retos es asegurar que la gestión del riesgo evolucione al mismo ritmo que las operaciones. Es importante que las matrices de riesgo reflejen oportunamente los cambios en campo, contribuyendo con la identificación de puntos críticos y la aplicación de controles según el nivel de exposición.
La gestión de contratistas y subcontratistas también representa un aspecto clave, especialmente en operaciones donde participan múltiples equipos y tareas de alto riesgo. Mantener estándares de seguridad alineados entre todos los actores permite fortalecer la prevención y reducir la exposición a incidentes.
Otro punto clave es el aprendizaje preventivo. Los incidentes menores pueden convertirse en una fuente valiosa de información para fortalecer medidas de seguridad y evitar eventos de mayor gravedad, contribuyendo a una mejora continua en las operaciones.
En paralelo, las empresas vienen incorporando herramientas tecnológicas para fortalecer la prevención, como inteligencia artificial para identificar riesgos en zonas restringidas, sensores en áreas críticas y sistemas de monitoreo en tiempo real. No obstante, Lavalle destaca que la tecnología debe complementar la toma de decisiones y el liderazgo en seguridad dentro de las operaciones.
“Hoy las aseguradoras cumplimos un rol cada vez más activo en la prevención. No solo acompañamos la cobertura de riesgos mediante el SCTR, sino también fortaleciendo capacidades, promoviendo vigilancia ocupacional y ayudando a construir entornos laborales más saludables”, agregó Lavalle.
Como parte de esta estrategia, La Positiva Seguros incorporó este año soluciones basadas en inteligencia artificial a su Programa de Prevención de Riesgos Laborales y realizó talleres dirigidos a clientes SCTR en Arequipa sobre trabajo seguro en altura, operación segura de montacargas y manejo seguro. Estas acciones refuerzan su compromiso con una cultura preventiva sostenible, respaldada por su incorporación como miembro titular de la International Social Security Association (ISSA) y su adhesión a la filosofía Visión Zero.















