El costo energético oculto de la industria 4.0: Un desafío que las empresas deben gestionar

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🔵 La Agencia Internacional de Energía (IEA) estima que el consumo eléctrico de los centros de datos alcanzará 945 TWh hacia 2030, equivalente a cerca de 15 veces toda la electricidad que genera el Perú en un año.

🔵 Especialista de Ingeniería Industrial de Cibertec comparte tres claves para avanzar en la transformación digital sin incrementar innecesariamente el consumo energético.

La inteligencia artificial, la automatización, el internet de las cosas (IoT) y otras tecnologías de la Industria 4.0 están transformando las operaciones empresariales. Sin embargo, este avance también plantea un reto que cobra cada vez mayor relevancia: gestionar el consumo de energía asociado a la infraestructura digital que sostiene estos procesos.

De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA), el consumo eléctrico de los centros de datos alcanzará alrededor de 945 TWh en 2030, más del doble de los aproximadamente 415 TWh registrados en 2024. Este crecimiento refleja la creciente demanda energética vinculada con la digitalización, especialmente por el desarrollo de tecnologías como la inteligencia artificial.

“Cuando hablamos de Industria 4.0 solemos enfocarnos en productividad, automatización o inteligencia artificial, pero pocas veces analizamos el impacto energético que acompaña esta evolución. La eficiencia debe incorporarse desde la planificación de los procesos, porque la competitividad no dependerá solo de adoptar tecnología, sino de utilizarla de manera estratégica”, explica Lydia Cordova Nuñez-Melgar, docente de Ingeniería Industrial de la Escuela de Educación Superior Cibertec.

Frente a este escenario, las empresas necesitan avanzar en su transformación digital sin que el consumo energético afecte la eficiencia de sus operaciones. Para la especialista, las soluciones digitales también pueden contribuir a optimizar recursos, reducir desperdicios y tomar decisiones basadas en datos, siempre que su implementación responda a una estrategia de mejora continua.

Por ello, comparte tres claves para gestionar de manera eficiente el consumo energético en entornos de Industria 4.0:

  1. Medir antes de digitalizar. Identificar dónde se concentra el consumo permite establecer indicadores, detectar oportunidades de mejora y priorizar inversiones con mayor impacto.
  2. Automatizar los procesos con mayor impacto. No todas las operaciones requieren el mismo nivel de automatización. Priorizar aquellas que concentran mayores costos o consumos permite aprovechar mejor los recursos disponibles.
  3. Incorporar la energía como indicador de gestión. Al igual que la productividad, la calidad o los tiempos de producción, el desempeño energético debe formar parte del seguimiento de las operaciones para detectar oportunidades de optimización.

“En los próximos años, la competitividad industrial no dependerá únicamente de quién incorpore más tecnología, sino de quién logre utilizarla de manera eficiente. La Industria 4.0 ofrece una oportunidad para producir mejor, pero también exige replantear cómo gestionamos la energía, uno de los recursos estratégicos de cualquier operación”, concluye la Magister Cordova.

A medida que la transformación digital avance en sectores como manufactura, logística, alimentos y minería, la gestión energética adquirirá un papel cada vez más relevante en las decisiones operativas y estratégicas de las empresas.

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