La forma en que los peruanos hacen sus compras cambió en los últimos años. Impulsados por un ritmo de vida que exige mayor practicidad, el crecimiento sostenido del retail moderno y la rápida adopción del e-commerce de alimentos, los consumidores transforman sus preferencias. Hoy en día, las familias demandan productos que ofrecen conveniencia sin sacrificar calidad ni frescura, lo que lleva a los supermercados de la capital a adaptar su oferta, cediendo cada vez más espacio a los alimentos refrigerados y de ultra-congelación.
La «Economía del Frío»: el sistema que sostiene el consumo
Detrás de esta transformación en las góndolas existe una compleja infraestructura logística que opera de manera invisible, pero que resulta esencial para sostener esta nueva dinámica de consumo. Para explicar este fenómeno, Emergent Cold LatAm, el mayor proveedor de soluciones logísticas a temperatura controlada de la región, es un aliado clave del concepto «Economía del Frío» (Cold Economics).
Esta visión propone dejar de ver a la refrigeración como un simple eslabón del transporte o del almacenamiento para entenderla como un ecosistema donde la infraestructura logística conecta directamente los alimentos con la salud, el comercio, mercados globales y el estilo de vida urbano. El impacto de este cambio es tal que, de acuerdo con proyecciones de firmas de inteligencia de mercado como Mordor Intelligence e IMARC Group, el sector logístico de cadena de frío en América Latina experimenta una expansión sin precedentes, estimando superar los USD 10,150 millones para 2030.
En el caso peruano, la tendencia es igual de dinámica: el mercado local, valorado en aproximadamente USD 130-135 millones en 2025, proyecta alcanzar más de USD 400 millones hacia el 2035. Este crecimiento vertiginoso no es casualidad; responde directamente a la necesidad de garantizar que los consumidores tengan acceso a sus alimentos favoritos durante todo el año, independientemente de la estacionalidad o los desafíos del transporte local.
Lars Reyes, gerente general de Emergent Cold LatAm en Perú, explica este fenómeno estructural: “Si hoy uno va a un supermercado, verá que las secciones de productos congelados y refrigerados han crecido respecto a años anteriores. El consumidor busca cada vez más estos productos porque son prácticos y permiten utilizar solo una parte del contenido cuando se necesita”. Reyes añade que “la demanda por productos congelados y refrigerados de alta calidad está impulsando el crecimiento de esta industria año tras año”.
Para responder a las altas exigencias del sector retail y de los productores de proteínas (carnes, aves, pescados), lácteos y vegetales, la industria ha dado un salto tecnológico sin precedentes. En este escenario, Emergent Cold LatAm lidera la modernización de la cadena de suministro en el país.
Entre las tecnologias que hacen posible esta nueva era del consumo destacan las zonas de congelamiento rápido o blast freezing, un sistema que reduce la temperatura de los alimentos a una velocidad ultrarrápida, deteniendo la proliferación de bacterias y asegurando su conservación a largo plazo para la distribución masiva. Asimismo, la empresa aplica tecnología de Congelamiento Rápido Individual (IQF), diseñada para procesar piezas individuales —como frutas o vegetales— manteniendo intactas sus propiedades, textura y valor nutricional originales.
Un amortiguador logístico que protege la economía del hogar
El uso de estas tecnologías va mucho más allá de la modernización de los supermercados; funciona como un pilar fundamental para la economía alimentaria. Contar con inventarios seguros cerca de los puertos y ciudades estratégicas asegura un suministro constante. Esto actúa como un amortiguador logístico que previene la escasez y evita aumentos drásticos en los precios de la canasta básica frente a picos de demanda o interrupciones en el transporte local.
Actualmente, Emergent Cold LatAm opera cuatro modernos centros de distribución en el país (tres en Lima y uno en Piura), alcanzando una capacidad instalada que supera los 635,000 metros cúbicos y las 41,000 posiciones de pallets.
Alineados con el crecimiento de este sector, la compañía asegura que esta transformación del retail sea sostenible. Sus modernas instalaciones operan bajo altos estándares de eficiencia y sedes como la nueva planta en el Callao cuentan con la estricta certificación ambiental EDGE Advanced, la cual garantiza una reducción de al menos un 40% en el consumo de energía y un uso optimizado del agua.
“Nosotros vemos a nuestros clientes como socios estratégicos. Mientras sus negocios crezcan, nosotros también crecemos junto a ellos, apoyándolos para que sean cada vez más eficientes y rentables”, concluyó Reyes, reafirmando el firme compromiso de la compañía de seguir acompañando la evolución del retail y las necesidades del consumidor peruano.
















