Gestión de riesgos en minería: qué deben revisar las empresas para proteger su continuidad operativa

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🔵   Las compañías del sector enfrentan escenarios que van desde daños a infraestructura y averías de maquinaria hasta interrupciones logísticas, contingencias ambientales y riesgos financieros.

La minería es una actividad intensiva en capital, infraestructura, maquinaria especializada, contratistas y logística. A lo largo del ciclo de vida de un proyecto, desde la exploración y construcción hasta la producción, transporte y cierre de mina, las compañías pueden enfrentar eventos que afecten sus activos y, principalmente, la continuidad de sus operaciones.

“Las mineras cuentan con infraestructura, protocolos y planes de contingencia para responder ante distintos escenarios. Sin embargo, es importante que también evalúen cómo una interrupción puede impactar financieramente al negocio. Daños a activos críticos, infraestructura o vías de acceso, así como interrupciones en la cadena logística, pueden generar pérdidas que van mucho más allá del daño físico”, explica Javier Modonesse, Vicepresidente Comercial de Especialidades Mineras de Gallagher Perú.

Este aspecto cobra especial relevancia ante escenarios climáticos como los asociados a El Niño, que, si bien, dependiendo de la locación de la operación, no necesariamente generan un impacto directo significativo sobre las operaciones mineras, pueden afectar vías de acceso, infraestructura, el transporte y otros puntos de la cadena de suministro. En estos casos, uno de los principales riesgos a considerar es el lucro cesante derivado de una eventual paralización o reducción de la actividad.

La continuidad operativa se ha convertido en un punto crítico. Según un análisis global de Accenture, a partir de datos de compañías mineras entre 2019 y 2024, la producción real de las principales empresas del sector quedó, en promedio, 2,4% por debajo de lo proyectado doce meses antes. Esta brecha representó US$64.000 millones en ingresos no alcanzados durante los últimos cinco años.

Frente a este escenario, las empresas mineras requieren estrategias de gestión de riesgos que consideren las características particulares de cada proyecto y etapa de operación.

A partir de este enfoque, Gallagher Perú comparte algunos aspectos que las empresas del sector deberían revisar dentro de sus estrategias de gestión de riesgos y seguros:

  • Daños a la propiedad e interrupción del negocio: revisar que las coberturas contemplen daños materiales, averías de maquinaria, eventos naturales y las pérdidas económicas derivadas de una paralización parcial o total de las operaciones. En este punto, resulta clave realizar un análisis adecuado del lucro cesante.
  • Construcción, expansión y montaje: evaluar las coberturas asociadas a obras civiles, montaje, transporte de equipos, pruebas operativas, retrasos y responsabilidades frente a terceros, especialmente durante etapas de ampliación o nuevos proyectos.
  • Transporte y mercancías: considerar los riesgos durante el traslado, almacenamiento y manipulación de equipos, insumos y productos, tomando en cuenta la complejidad logística de las operaciones mineras y posibles afectaciones en vías de acceso.
  • Responsabilidad civil y riesgos ambientales: prever posibles daños a terceros, afectaciones ambientales, incidentes operativos y contingencias vinculadas con comunidades, proveedores y contratistas. Las coberturas deben revisarse de acuerdo con el tipo de operación, ubicación del proyecto y exigencias regulatorias aplicables.
  • Personas, contratistas y gestión de crisis: evaluar mecanismos de protección para colaboradores y contratistas (control del riesgo), así como protocolos de respuesta ante emergencias que puedan comprometer la seguridad, la reputación o la continuidad del negocio.
  • Riesgos financieros y de gobierno corporativo: en proyectos de gran escala, cobran relevancia soluciones vinculadas con responsabilidad de directores y administradores, crédito estructurado, riesgo político, responsabilidad cibernética y otras alternativas de transferencia de riesgos.

Una adecuada gestión de riesgos requiere anticipar no solo cuánto puede costar reparar un activo, sino también cuánto puede perder una compañía mientras su operación permanece detenida.

“No basta con contar con pólizas aisladas. Es necesario identificar, mitigar y transferir los riesgos de manera estructurada, considerando no solo la protección de los activos, sino también el impacto económico que una interrupción puede generar sobre el negocio. En este análisis, la correcta evaluación del lucro cesante resulta fundamental”, finaliza Javier Modonesse, Vicepresidente Comercial de Especialidades Mineras de Gallagher Perú.

The underground tunnel and the railway in New York City, United States
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